Uno a uno han ido cayendo convertidos en piedras de sal justo como la mujer de Lot (Eurídice desapareciendo exclusivamente para mi mirada vuelta atrás, cruzando la puerta de salida del infierno) la humanidad se les va desprendiendo como barro y el brillo de su ingenua frialdad baña en ardor todo mi corazón (Ese amor que me hace volver la mirada atrás, esa maldita debilidad) en este desierto hecho de oasis terroríficos petríficados la ilusión más malvadamente cuidada la mentira más detalladamente construida se desbaratan totalmente antes de entrar en mí (La verdad es esa fuerza que hace volver la cabeza atrás) la verdad ese veneno esa soledad