la maldita vecindad amurallada en su hipocresía sumida en sus propios destilados de odio y en el habito de pisotear va a matarme algún día porque mi vida es la verdad que quieren negar porque mi espíritu desnudo les ofende porque mi cuerpo abre un agujero en el espacio que estrechamente alcanzan a mirar por donde se fuga todo su orgullo y toda su soberbia porque su falsedad no penetra por aguda que sea el claro espacio de mi mirada