Entradas

Imagen
   El nudo en la garganta, las mariposas negras en la boca del estómago,mi estómago intoxicado de versos, de versos diabólicos, de versos sagrados, que hieren igual: irremediablemente, para siempre, inexorablemente... versos que me deforman, que me transforman en hilo de humo, en árbol, en nube, en sombra y no me dejan ser nada de una vez por todas... después de tanto hoy solo tengo cenizas en mis manos, ni si quiera algo para romper... solo mis lágrimas, corrientes como la mugre de mis zapatos... 
Imagen
          la maldita vecindad amurallada en su hipocresía sumida en sus propios destilados de odio y en el habito de pisotear va a matarme algún día porque mi vida es la verdad que quieren negar porque mi espíritu desnudo les ofende porque mi cuerpo abre un agujero en el espacio que estrechamente alcanzan a mirar por donde se fuga todo su orgullo y toda su soberbia porque su falsedad no penetra       por aguda que sea  el claro espacio de mi mirada    
Imagen
    Nunca he querido morir tanto, desamparado hasta de mí, nunca he sentido tanto miedo, y ayer estaba tan feliz... pensé que ya había pasado todo... ayer hundí mis manos en el cielo hasta que no quise nada más... y ahora soy igual al ángel aquel y ahora llevo la piedra cuesta arriba otra vez... ¿cuánto tiempo me costará caer de nuevo? otra vez perdiendo el tiempo Daniel,  lejos del camino al borde del rio que corta el abismo en dos... otra vez, tú, espectador de la pesadilla... tú... demiurgo de tu infierno otra vez tú  enemigo...
Imagen
  Ya me bañé mil veces, ya limpié el polvo de los últimos rincones, ya hice ejercicio hasta llegar a la puerta del Nirvana, ya medité tres meses seguidos, ya leí los libros que dicen que ayudan, le dí gracias a Dios por el alimento, hice todo lo que podía hacer esperando una respuesta, y me sigo sintiendo miserable, y me sigue dando vergüenza el calor de mi cuerpo y mi sombra moviéndose por la calle, me sigo sintiendo impuro, sigue creciendo la maleza del odio, sigo siempre pequeño, arrinconado, sigue la maldita inocencia, el maldito amor, que no se acaba, y sigue brotando de nuevo con su estúpida flor, para que todos los días la escupan y la pisoteen. Y todo este odio... es solo por amor...        
Imagen
    NIÉGATE A TI MISMO   Nadie nunca verá esto nadie nunca descubrirá esto es irrelevante inexistente oculto nadie probará tu sed infinita nadie entenderá estas letras obtusas ciegas nunca vislumbrará nadie la red colorida fractal infinita  loto soñado escondida en tu torpe ser  incompleto temeroso ávido de escondites  que nunca nadie buscará nunca tu piel llegará a otra piel no vale la pena qué hagas no encontrarás eso que buscas no sanarás no serás feliz nunca hallarás sinceridad en nadie todo se escapará todo tu amor morirá y nadie nunca lo sabrá en ningún sitio
Imagen
Al fondo las islas, altas, coronadas de árboles oscuros, siniestros, sobre acantilados punzantes. Momentos atrás, paradisíacos estos, las nubes más compasivas ocultaban de tanto en tanto la abrupta grieta en el horizonte que abría la señal del final del viaje. Los segundos se escurrían más rápido de lo normal después de haberlas divisado, con la mirada clavada en la niebla madre, antes de que su majestuosidad inexorable se presentara de nuevo, era el final...   Me apesadumbra la nitidez de la lontananza, la sencillez de pasar de un lado a otro. Al verlas todos quedamos heridos, enfermamos de ese vértigo revelador, algunos vomitaron como si por primera vez hubieran subido a un barco. Entendimos de un momento a otro la liquidez del agua. Nada supo igual un rato después, ni el vino, ni el tabaco, ni el café, ni las palabras volvieron a escucharse igual tampoco. Solamente luz emergía de cruzar nuestras miradas llenas de inocencia, de desconcierto, y al tratar de ocultarla, más nos dolí...
Imagen
 Uno a uno han ido cayendo convertidos en piedras de sal justo como la mujer de Lot (Eurídice desapareciendo exclusivamente para mi mirada vuelta atrás, cruzando la puerta de salida del infierno) la humanidad se les va desprendiendo como barro y el brillo de su ingenua frialdad baña en ardor todo mi corazón (Ese amor que me hace volver la mirada atrás, esa maldita debilidad) en este desierto hecho de oasis terroríficos petríficados la ilusión más malvadamente cuidada la mentira más detalladamente construida se desbaratan totalmente antes de entrar en mí (La verdad es esa fuerza que hace volver la cabeza atrás) la verdad ese veneno esa soledad