Al fondo las islas, altas, coronadas de árboles oscuros, siniestros, sobre acantilados punzantes. Momentos atrás, paradisíacos estos, las nubes más compasivas ocultaban de tanto en tanto la abrupta grieta en el horizonte que abría la señal del final del viaje. Los segundos se escurrían más rápido de lo normal después de haberlas divisado, con la mirada clavada en la niebla madre, antes de que su majestuosidad inexorable se presentara de nuevo, era el final... Me apesadumbra la nitidez de la lontananza, la sencillez de pasar de un lado a otro. Al verlas todos quedamos heridos, enfermamos de ese vértigo revelador, algunos vomitaron como si por primera vez hubieran subido a un barco. Entendimos de un momento a otro la liquidez del agua. Nada supo igual un rato después, ni el vino, ni el tabaco, ni el café, ni las palabras volvieron a escucharse igual tampoco. Solamente luz emergía de cruzar nuestras miradas llenas de inocencia, de desconcierto, y al tratar de ocultarla, más nos dolí...
Entradas
Mostrando entradas de octubre, 2022